
El Paisaje habitado
Habitar el paisaje o a través del aliento de la vida que contienen, que contuvieron, que las envuelve.
Y el barro y la arena y el agua dan forma a un cuerpo que late observándonos desde espacios temporales inaccesibles. a la dimensión humana, pero al alcance de las conciencias más sutiles.
La racionalidad de los cálculos de resistencia y proporcionalidad, optimizados por la geometría imposible de la naturaleza que reclama su espacio.
Y presenciar su baile a la luz del tiempo.







